Desde los 15 años, Edgar comenzó a descubrir que Dios lo llamaba
a compartir la fe a través de la música. Con el paso del tiempo,
la oración, la adoración al Santísimo Sacramento y la evangelización
se convirtieron en pilares de su ministerio.
Originario de Chihuahua, México, creció en una familia católica
y desde su niñez participó activamente en coros y grupos parroquiales,
así como en distintos espacios de servicio dentro de la pastoral juvenil.
A través de sus canciones, busca tocar el corazón, despertar esperanza
y acompañar a quienes desean caminar más cerca del Señor.